Fin de la pobreza
12 empleos directos por hectárea y 5 indirectos por cada directo, con salario mínimo legal, prestaciones y contrato a 5 años.
Sostenibilidad
Así aporta el proyecto a la agenda de las Naciones Unidas, objetivo por objetivo.
12 empleos directos por hectárea y 5 indirectos por cada directo, con salario mínimo legal, prestaciones y contrato a 5 años.
Agricultura protegida e hidroponía: producción todo el año a costos inferiores, para ofrecer alimentos nutritivos a precio justo.
Productos saludables alineados con el plan “5 al día”: cinco porciones de frutas y legumbres por habitante cada día.
Programa de capacitación con el SENA para formar agricultores profesionales en agricultura protegida e hidroponía, más un extensionista por cada 20.
Grupos con mínimo 60% de mujeres y 12% de jóvenes campesinos, con la misma responsabilidad e ingresos iguales.
Sin químicos de síntesis y con un consumo de agua no superior al 15% del de un cultivo tradicional. Nutrición y control de plagas con productos naturales.
Contrato laboral con prestaciones, seguro de vida, bono anual y participación en las utilidades, más pequeñas empresas de transformación.
El comprador define las variedades a cultivar; invernaderos y tecnología dan flexibilidad, mejores costos y agroindustrias regionales.
Incluye afrocolombianos, indígenas, víctimas del conflicto, reincorporados y madres cabeza de familia, con excedentes repartidos por igual.
Las comunidades unidas en cooperativas son el punto de partida de cada proyecto y la base de territorios sostenibles.
Entregas semanales programadas y empaques de máximo 200 gramos para el consumo interno, con el fin de evitar el desperdicio.
Cultivo en bolsas con sustratos inertes, mínimo consumo de agua y productos naturales que no contaminan: guardianes del planeta.
Una cadena hortícola con proveedores corresponsables del resultado, cooperativas y dos empresas aliadas junto a los compradores.